
¿Acabas de recibir tus huevos fértiles? Esto es lo que debes hacer antes de incubarlos?
Recibir huevos fértiles siempre es un momento especial. Naturalmente, lo primero que apetece es preparar la incubadora y comenzar la incubación de inmediato.
Sin embargo, cuando los huevos han viajado mediante transporte, algunas precauciones al recibirlos pueden marcar una diferencia importante.
Un huevo fértil es delicado. Incluso si la cáscara parece perfectamente intacta, durante el transporte puede haber estado expuesto a vibraciones, cambios de posición y variaciones de temperatura.
Entonces, ¿qué debemos hacer cuando llega el paquete?
Estas son las principales recomendaciones.
1. Desembalar los huevos con cuidado
Al recibir el paquete, ábrelo con calma y manipula cada huevo con delicadeza.
En Ovolis prestamos especial atención al embalaje para proteger al máximo los huevos durante el transporte. Sin embargo, una vez que el paquete se entrega al transportista, pasa naturalmente por diferentes fases de manipulación, clasificación y distribución.
Por eso, es recomendable comprobar visualmente cada huevo a su llegada.
Presta especial atención a:
- posibles grietas;
- daños visibles en la cáscara;
- señales de golpes;
- fugas;
- una cáscara anormalmente debilitada.
Aunque un huevo parezca completamente intacto por fuera, puede haber sufrido movimientos y vibraciones durante el transporte. Precisamente por esta razón se recomienda un periodo de reposo antes de comenzar la incubación.
2. No introduzcas los huevos inmediatamente en la incubadora
Probablemente sea uno de los consejos más importantes después del transporte.
Deja reposar los huevos antes de comenzar la incubación.
Después del transporte, recomendamos colocarlos con cuidado en una huevera o en un soporte adecuado, con la punta hacia abajo y la parte más ancha hacia arriba.
En la parte ancha del huevo se encuentra la cámara de aire.
Las vibraciones y los movimientos durante el transporte pueden alterar esta cámara de aire. El periodo de reposo permite que el huevo se estabilice antes de comenzar la incubación.
Después de un envío, puede ser recomendable dejar reposar los huevos hasta 24 horas.
Por tanto, no es necesario tener prisa. Que los huevos lleguen por la mañana no significa que tengan que introducirse en la incubadora una hora después.
3. ¿Dónde deben reposar los huevos?
Durante este periodo de reposo, coloca los huevos en un lugar tranquilo y protegido de:
- la luz solar directa;
- fuentes de calor;
- corrientes de aire;
- vibraciones;
- cambios importantes de temperatura.
Evita, por ejemplo, colocar la caja de huevos junto a un radiador o encima de un aparato que genere calor.
El objetivo es simplemente permitir que los huevos se estabilicen tranquilamente después del transporte.
4. ¿Puede un huevo aparentemente intacto haber sufrido un golpe?
Sí.
Este es un punto importante cuando hablamos de huevos fértiles enviados por transporte.
A menudo asociamos un huevo dañado únicamente con una cáscara rota. Sin embargo, la cáscara no es la única parte sensible del huevo.
Un huevo puede llegar con un aspecto exterior perfecto y, aun así, haber sufrido golpes o vibraciones importantes durante el viaje.
La cámara de aire situada en la parte más ancha del huevo puede verse afectada.
Esto no significa automáticamente que el huevo no vaya a desarrollarse.
Sin embargo, ayuda a comprender por qué los resultados de incubación de huevos enviados pueden ser diferentes a los obtenidos con huevos recién recogidos e introducidos directamente en una incubadora.
5. ¿Hay que lavar los huevos antes de incubarlos?
No, es preferible no lavar los huevos fértiles.
La cáscara del huevo posee de forma natural una fina capa protectora llamada cutícula.
El lavado o una limpieza demasiado agresiva puede deteriorar esta protección natural.
Si el huevo presenta una pequeña suciedad, evita lavarlo sistemáticamente bajo el agua.
Los huevos destinados a incubación deben manipularse lo menos posible.
6. ¿Se pueden observar los huevos con un ovoscopio nada más recibirlos?
La ovoscopia puede permitir observar la cámara de aire o detectar algunas anomalías importantes.
Sin embargo, justo después de recibir los huevos todavía no es posible saber con certeza si un embrión se desarrollará correctamente.
La paciencia sigue siendo fundamental.
Para comprobar realmente el desarrollo embrionario, será necesario esperar varios días después del inicio de la incubación.
En los huevos de codorniz, puede realizarse una primera comprobación después de algunos días de incubación, cuando la red de vasos sanguíneos empieza a ser suficientemente visible.
No obstante, las cáscaras muy pigmentadas o moteadas pueden dificultar la ovoscopia.
7. Preparar la incubadora antes de introducir los huevos
Mientras los huevos reposan, puedes aprovechar para preparar correctamente la incubadora.
Una buena incubación comienza con unas condiciones estables.
Antes de introducir los huevos:
- comprueba la temperatura;
- verifica el nivel de humedad;
- asegúrate de que el sistema de volteo automático funciona correctamente, si la incubadora dispone de él;
- comprueba la ventilación;
- y deja funcionar la incubadora el tiempo suficiente para que sus parámetros se estabilicen.
Así, cuando los huevos estén preparados, podrán introducirse en un entorno ya estable.
8. Errores que conviene evitar después de recibir los huevos
Algunos errores son muy fáciles de evitar.
Introducir los huevos inmediatamente en la incubadora
Después de un viaje, deja primero que reposen.
Agitar el huevo para comprobar su contenido
Esto debe evitarse completamente. Los huevos fértiles siempre deben manipularse con suavidad.
Lavar sistemáticamente los huevos
Salvo en situaciones muy concretas, evita lavarlos o limpiarlos de forma agresiva.
Dejarlos expuestos al sol
Una caja de huevos o un paquete puede calentarse muy rápidamente bajo la luz solar directa.
Manipularlos constantemente
Es normal tener curiosidad y querer observar los huevos con frecuencia.
Sin embargo, cuanto menos se manipulen innecesariamente antes de la incubación, mejor.
9. ¿El transporte puede influir en la tasa de eclosión?
No es posible garantizar individualmente el desarrollo de cada huevo fértil enviado.
En una incubación intervienen muchos factores:
la fertilidad, la edad del huevo, las condiciones de transporte, las variaciones de temperatura, la incubadora utilizada, su calibración, la humedad, el volteo de los huevos y las condiciones durante la fase de eclosión.
El transporte es, por tanto, uno de los diferentes factores que pueden influir en el resultado.
Precisamente por ello es importante aplicar buenas prácticas desde el momento de la recepción y proporcionar a los huevos las mejores condiciones posibles antes de comenzar la incubación.
En resumen: ¿qué hacer cuando llegan tus huevos fértiles?
Al recibir tu paquete:
- abre el embalaje con cuidado;
- comprueba el estado exterior de los huevos;
- colócalos con la punta hacia abajo;
- déjalos reposar en un lugar tranquilo y con una temperatura estable;
- evita lavarlos o manipularlos innecesariamente;
- prepara la incubadora y estabiliza sus parámetros;
- comienza después la incubación.
En cierto modo, la incubación empieza antes incluso de que los huevos entren en la incubadora.
Unos pocos gestos sencillos después de la entrega pueden ayudar a proporcionar las mejores condiciones posibles para el inicio de la incubación.
En Ovolis seleccionamos y embalamos nuestros huevos fértiles con mucho cuidado para que puedan viajar en las mejores condiciones posibles. Una vez que han llegado a tu hogar, unas horas de paciencia y una manipulación adecuada son el último paso antes de comenzar la apasionante experiencia de la incubación.
